Para completar este ejercicio, reflexiona sobre qué elemento puede servirte como anclaje para reforzar tu motivación y mantenerte enfocado en tus objetivos. Puede ser algo simbólico que te recuerde tu propósito, una fuente de inspiración o una herramienta para afrontar desafíos.
Ejemplos de anclaje:
- Una palabra clave, como “Confianza” o “Determinación”.
- Un amuleto, como una pulsera, una piedra o un objeto significativo.
- Una frase inspiradora, como “Siempre hacia adelante” o “Yo soy capaz”.
- Un objeto físico, como un libro, una libreta especial o una imagen motivadora.
Tómate un momento para definir tu anclaje personal y escríbelo en el espacio correspondiente.
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